es sembrar ocasos en los labios,
pintarse los ojos para dentro
y respirar en las entrañas.
Es raspar el cielo con los dedos
y pararse al borde del infierno.
Es enroscarse las manos en el pecho
y versar lo impronunciable.
Es hacer movimiento en la quietud,
Es hacer sonido en el silencio,
Es hacer magia de la nada...
